Mina Quiruvilca y Shorey 4

Quiruvilca: Un recuerdo imborrable cerca del cielo (1995)
Quiruvilca, mi pueblo «cerca del cielo», guarda en cada rincón parte de mi juventud y de mi historia familiar. Al mirar estas fotografías de 1995, es inevitable sentir una profunda nostalgia por ese lugar que, aunque ha cambiado con el paso de los años, sigue vivo en nuestra mente.
Mi formación en la mina
Tengo recuerdos muy presentes de mis años de estudio allí. Recibí mi educación primaria en la escuela fiscalizada por la empresa, una etapa que marcó mis primeros años. Posteriormente, continué mi educación secundaria en el colegio Ricardo Palma, antes de trasladarme a Trujillo para seguir adelante con mis estudios superiores.
La vida en las casas de la empresa
Recuerdo perfectamente las casas de la empresa minera. Eran viviendas destinadas tanto a solteros como a ingenieros que llegaban de todas partes del Perú y del mundo. Más arriba, se erigían los chalets para las familias, una arquitectura que definía nuestra comunidad. El paisaje estaba marcado por el campo deportivo de arena donde compartíamos tantos momentos.
Un pueblo con alma propia
Caminar por Quiruvilca en aquella época era disfrutar de una alegría única. La plaza de armas, la iglesia y el mercado eran el corazón de nuestra rutina. Aunque el clima podía ser desafiante, para nosotros era nuestro hogar. La Mercantil, el puesto policial y las escuelas formaban un tejido social que hoy recordamos con cariño.
Preservando nuestra historia
Hoy, muchas de estas estructuras han cambiado o han sido restauradas; el campo deportivo está cercado y la arquitectura se ha transformado. Sin embargo, compartir estas imágenes es mi forma de preservar nuestro legado para todos los paisanos que, estemos donde estemos, seguimos sintiendo a Quiruvilca como nuestro hogar.
Es una historia de vivencias, de mis amigos y de mis padres, quienes construyeron una vida en este entorno tan especial. Esta memoria es nuestra identidad, y es un honor compartirla con el mundo a través de este espacio.